Alfredo Veiravé - Laboratorio central



Cuando me encuentre en un parque de Rusia
con mi primer extraterrestre
seguramente tendré un poco de miedo de su figura
       humana diferente
como frente al poema que empieza a hablarme
después de una mala noche,
como el mudo a quien le han devuelto la palabra,
y seguramente trataré de explicarle que nuestra cabeza
                                                                          es
también un laboratorio central donde se produce una reacción
en cadena de fenómenos eléctricos y fenómenos
          químicos
que algunos alimentan con alucinógenos con alcoholes
    (yo más modesto recurro al fatal cigarrillo de la
                                               vida)
   con levitaciones de una sola vuelta
   por el inconsciente estructurado como un lenguaje,
y que es allí en esa pequeña zona donde se producen
todas las
tormentas y las fiestas del texto,
esta memoria que sueña con las palabras
     del insomnio, pero seguramente él huirá
entre los árboles hacia su nave madre,
     dejándome otra vez solitario
     en mi escritorio, sobre estos papeles.

Habremos ganado esa batalla antes de comenzar
a navegar por el silencio.
el movimiento en una serie infinita de puntos inmóviles