Te miro
Me alzo
a la altura de tus ojos.
Me alzo
a la altura de tus ojos.
Crezco de a poco
en el silencio,
con el latido de mi sangre
y sobre el rumor de la piedra y el viento,
uno nuestras caras,
en los cuerpos que vibran cerca
y que nos miran,
acá y en nuestro lecho.
Por la piel
a través de los muros y la sombra.
Temblor de cielo
Mi cara a las estrellas,
mis dedos al agua.
Viento
puro.
Temblor
tibio.
Te quiero.
Contra los dientes
Qué golpea la boca
en hondo fulgor
de sueños?
Sacarte a pulso de las sombras
y velar tus labios.
Y hundir gota a gota
un puño de vuelos
y luces
en tu cuerpo.
47.
Quiero ser eterno como si aún no hubiera nacido.
60.
Te cambio mi sangre por vino del cielo. Quiero emborrachar mi carne con soles y cielos deslumbrados, con horizontes arqueados como una luna en la agonía. Siento ya una niebla que me inflama en visiones de la muerte, que ya no es muerte para ser alucinación de la vida. Espejo de una escoria que es mi única verdad, mi sola esperanza.
78
Cuando la luna caiga del aire al centro del cielo, lentas serán tus manos de agua dormida.
106
Toda lectura es movimiento paralelo con los soles.
124
Todo pez enmudece el agua que lo oprime.
en el silencio,
con el latido de mi sangre
y sobre el rumor de la piedra y el viento,
uno nuestras caras,
en los cuerpos que vibran cerca
y que nos miran,
acá y en nuestro lecho.
Por la piel
a través de los muros y la sombra.
Temblor de cielo
Mi cara a las estrellas,
mis dedos al agua.
Viento
puro.
Temblor
tibio.
Te quiero.
Contra los dientes
Qué golpea la boca
en hondo fulgor
de sueños?
Sacarte a pulso de las sombras
y velar tus labios.
Y hundir gota a gota
un puño de vuelos
y luces
en tu cuerpo.
47.
Quiero ser eterno como si aún no hubiera nacido.
60.
Te cambio mi sangre por vino del cielo. Quiero emborrachar mi carne con soles y cielos deslumbrados, con horizontes arqueados como una luna en la agonía. Siento ya una niebla que me inflama en visiones de la muerte, que ya no es muerte para ser alucinación de la vida. Espejo de una escoria que es mi única verdad, mi sola esperanza.
78
Cuando la luna caiga del aire al centro del cielo, lentas serán tus manos de agua dormida.
106
Toda lectura es movimiento paralelo con los soles.
124
Todo pez enmudece el agua que lo oprime.
